La narrativa de Saer

Amanece

y ya está con los ojos abiertos

Parece no escuchar el ladrido de los perros ni el canto agudo y largo de los gallos ni el de los perros reunidos en el paraíso del patio delantero que suena interminable y rico, ni a los perros de la casa, el Negro y el Chiquito, que recorren el patio inquietos, ronroneando excitados por el alba, respondiendo con ladridos secos a los llamados intermitentes de perros lejanos que vienen desde la otra orilla del río. La voz de los gallos viene de muchas direcciones. Con los ojos abiertos, echado de espaldas, las manos cruzadas flojas sobre el abdomen, Wenceslao no oye nada salvo el tumulto oscuro del sueño, que se retira de su mente como cuando una nube negra va deslizándose en el cielo y deja ver el círculo brillante de la luna; no oye nada, porque cincuenta años de oír en el amanecer la voz de los gallos, de los perros y de los pájaros, la voz de los caballos, no le permiten en el presente escuchar otra cosa que no sea el silencio.

El texto pertenece a El limonero real, la cuarta novela de Juan José Saer, publicada en 1974 y ambientada en una isla santafecina. El relato comienza y cierra con una frase que comprende la novela en su totalidad y en su simpleza. Con el amanecer del último día del año, la historia protagonizada por personas comunes pone de manifiesto el desafío en el lenguaje puro, sencillo y minucioso del autor.

Es una narrativa intensa que construye los espacios, los tiempos y los personajes no solo con hechos, sino con la potencialidad de las palabras. La narración descriptiva forma parte intrínseca de esta obra. Por ello no es un texto para lectores ansiosos, que esperan la acción, sino para aquellos que buscan una experiencia diferente y reflexiva.

Juan José Saer nació en Serodino (provincia de Santa Fe, Argentina), en 1937. Vivió gran parte de su vida en Francia, donde dio clases de literatura en la Universidad de Haute Bretagne, en Rennes. Es para muchos uno de los mejores escritores argentinos. Su vasta obra narrativa abarca libros de cuentos (En la zona, Palo y hueso, La mayor, Lugar) y novelas (Responso, La vuelta completa, Cicatrices, El limonero real, Nadie nunca nada, El entenado, Glosa, La ocasión, Lo imborrable, Pesquisa, Las nubes y La grande). Además, escribió poesía, artículos para la prensa y ensayos literarios. Falleció en París, en 2005.

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