Oficio de escritor

La escritura como una inmersión en nosotros mismos

Cuando nos encontramos con una obra escrita, muchas veces nos preguntamos cómo logró el escritor encontrar las palabras que armonizaran y se acoplaran entre sí, que se enroscaran, se alborotaran y se aquietaran sobre la delicadeza o la inclemencia de la lengua. El oficio del escritor y su destreza encauzan las palabras dentro de su propia subjetividad. El punto clave es llegar a la subjetividad de los otros como un recorrido que resalte la conciencia y el latido de ese territorio.

El acto de escribir supone un acto de lucidez. Es un ir y venir en la búsqueda de palabras dentro de un conjunto de certezas y absurdos, sentimientos y prejuicios, conocimientos y confusiones. Lo íntimo del escritor se liga con lo público para bucear en lo más profundo de su interior y de su comunidad interrogando, indagando y observando más allá de lo que podemos comprender. La escritura requiere sumergirse en la frontera indómita de la que habla Graciela Montes.[1] La riqueza de las distintas posibilidades surge de las lecturas, del intercambio entre el individuo y el mundo, de la constante exploración interna del escritor, que en la búsqueda constante se sumerge en el meollo de la cuestión, con su propia voz que luego se transforma en voz colectiva, en literatura como memoria.

El escritor elige de qué forma quiere insertarse en la sociedad, por quiénes quiere ser leído y de qué modo, cómo encontrar la fisura que llegue a la frontera indómita de los lectores y lleve las palabras escritas. Sin embargo, el encuentro con el texto supone una serie de conjunciones y armonizaciones que actúen como puente entre el escritor y el lector. Las probabilidades de que un libro se convierta en parte de la literatura como memoria son escasas y, a veces, intrincadas. Cuando el libro se abre camino por esa frontera y logra cruzar el puente, siembra para quedarse y crecer en la memoria de los lectores y, así, soslayar el olvido.

[1] Graciela Montes. La frontera indómita: En torno a la construcción y defensa del espacio poético, México: FCE, 1999.

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